En la Madre Patria
En contraste, casi la totalidad de madres de Colima (98.7%) y Aguascalientes (97.5%) se atendieron en hospitales o clínicas.
Posteado por Andrea Mentxaka a las 10:47 AM
Etiquetas: curiosidades, indígena, mujer
Más que 'festejar' este día, me pongo a reflexionar ante ciertas problemáticas que conciernen a la mujer.
Dando un poco de seguimiento a mi spot anterior, quisiera hacer mención al caso de Erika Peña Coss.
Para los medios de información locales es EL TEMA, pero he seguido particularmente la cobertura que está haciendo Televisa Monterrey.
Uno de estos días, dentro de las mil suposiciones/valoraciones/juicios/opiniones/etc. que hace la conductora de Televisa, fue que Erika era una señorita reservada, tranquila... dio a entender que no era ninguna reventadita, que era una 'niña bien'.
Yo no estoy diciendo qué sea o que no sea Erika. El punto es que Erika puede ser cómo sea, nadie tenía derecho a hacerle lo que le hizo, ni merecía la experiencia que está viviendo.
Lo que ésta MUJER-conductora me deja pensando es que las mujeres también debemos trabajar por cambiar el 'chip' que tantas veces criticamos en 'los machos'. Su comentario no se aleja tanto del que algún político hizo sobre el problema con las mujeres en Juárez de eso pasa por vestirse así.
Puedes ser una zorra, una monja, una niña boba, una niña excepcional, un ama de casa o una ejecutiva, reservada o boquifloja... puedes ser lo que sea, nada justifica el abuso.
Ni para el hombre, ni para la mujer. Hoy toca reflexionar sobre la mujer.

* Este artículo es a propósito de todas aquellas mujeres que se han dispuesto a ponerse a dieta como promesa de año nuevo.
En la televisión, en las revistas puedo ver que lo inn es estar flaca-flaca. Esto se convierte en nuestro ‘entorno simbólico’, los medios han construido esta realidad social que hace que las mujeres tengan el gran sueño de súper-adelgazar.
Cuando veo la televisión y hay alguna película de los años cincuenta o sesenta, aquellas de la época de oro del cine mexicano o de la época del go-go y veo los cuerpos, me digo: ¡Qué inn hubieras estado en esos tiempos!!
Hojeando el libro de mi bisabuela [ya citado en otro artículo de este blog] me encuentro con esta magnífica sección, que como otras tantas del libro me ha hecho reír, y pienso ‘¡como han cambiado los tiempos!’. Si los doctores que escribieron este libro vieran la belleza de hoy, se irían pa’ tras. Cito:
Un buen cuerpo femenino
Ninguna mujer débil o de cuerpo delicado puede atraer el amor del hombre como una figura o cuerpo bien desarrollado. Una figura rolliza con una abundante apariencia de vida y salud es la más buscada de los hombres, porque la salud y vida de los hijos dependen de las cualidades físicas de la esposa y la madre. Por tanto, un buen cuerpo y una salud vigorosa son cualidades indispensables para la belleza femenina.
Caderas anchas
Una mujer con una pelvis grande le da una apariencia superior y significativa, en tanto que una pelvis estrecha indica siempre una sensualidad débil. Las otras partes del cuerpo, sin embargo, deben estar en armonía con el tamaño y anchura de las caderas.
Pechos bien desarrollados
En el desarrollo físico de la belleza femenina nada hay que pueda igualar a los pechos, pues constituyen una indicación de buena salud y de buenas cualidades maternales. Los hombres tienen una gran inclinación hacia los pechos bien desarrollados porque estimulan la maternidad. Sin embargo, los pechos que son anormalmente grandes, indican deficiencia maternal, al igual que cualquiera desproporción o extremo.
En fin, me temo que llegué con todo este cuerpo, nada más y nada menos que ¡setenta años tarde!
Y ya para terminar les explico el porqué del título. Mi abuelo siempre decía al ver a un feliz caballero bien acompañado de una dama frondosa, que este caballero se decía a sí mismo: “todo esto es mío” [o all this in mine].
¡Las investigaciones en el campo de la comunicación no necesariamente son aburridas!
Académicas feministas alegan que la pornografía es un agente de enculturación, que tiene diversos efectos en las creencias culturales respecto a las mujeres y los roles sexuales.
Preston (1990) tratando de investigar más sobre este asunto (del infra e intra mundo porno) se puso a estudiar al respecto. Proporcionó revistas pornográficas soft-core y películas X para VCR (todavía no se usaba el dvd chicos!) a sus 'conejillos(as) de investigación'. Su idea era examinar los efectos de la exposición a la pornografía por un período largo de tiempo.
Los efectos en las creencias culturales fueron examinadas en términos de cuatro variables: estereotipos de roles sexuales, rasgos de sexo, estereotipos de la sexualidad y mitos respecto a la violación.
Los resultados mostraron que los hombres que más se exponían a la pornografía tendían a mostrar más estereotipos en relación a los roles, rasgos sexuales y a la sexualidad que los hombres que se exponían en menor medida a la pornografía.
Para las mujeres no había relación entre exposición a la pornografía y los estereotipos sobre roles sexuales. De hecho respecto a los estereotipos sobre rasgos sexuales y sexualidad, las mujeres mostraron un efecto contrario: entre más expuestas estuvieran a la pornografía menor era su aceptación de estereotipos.
Finalmente, manifestó que la exposición a la pornografía no estaba relacionada con la aceptación de los mitos de violación –por decir, las mujeres no podían ser violadas en contra de su voluntad- en ninguno de los sexos.
(!así que ya saben! ... aquellos que andan de cochinovix anónimos)